viernes, 11 de febrero de 2011

Diferencias individuales

Como formadores de personas, en este caso de niños y niñas con edades distintas, hemos de tener en cuenta el título de esta entrada, "las diferencias individuales". No hay por qué ser psiquiatra, neurólogo o psicólogo para saber que no todo el mundo es igual y, mucho menos, mantiene un comportamiento homogéneo. Cada uno, atendiendo a nuestras diferencias individuales, tenemos una serie de necesidades que cubrir, y en educación es algo a tener muy en cuenta. Realmente ser diferente al resto nos distingue como individuos, nos hace sentirnos únicos y somos capaces de apreciarlo.
En nuestra labor docente estas diferencias deben ser entendidas en toda su totalidad, entender que cada niño, niña, a la que estamos formando requiere de un trato especial. No todos reaccionamos de la misma forma ante los mismos estímulos y somos nosotros, los docentes, que sin ser psicólogos, psiquiatras, debemos entender todo un grupo heterogéneo y para con ello sacar el máximo provecho de los educandos, y no sólo en niveles curriculares, si son mejores o menos  buenos en una o en otra materia, sino en el aprendizaje del día a dia, de su comportamiento, de cómo enfrentarse a situaciones que se pueden dar en cualquier momento.
La personalidad de un alumno es imposible cambiarla, pero el carácter sí es modificable.

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